Derrota del Madrid en la Cartuja
- Rodrigo Fernández

- hace 20 horas
- 5 min de lectura
Los blancos pierden por la mínima un partido que pudieron haber cerrado en la primera mitad.

La jornada 4 de liga se jugaba en Sevilla. La Cartuja fue el escenario en donde el Betis recibió al Real Madrid. Los locales venían de ser goleados por 5 a 2 en Levante, mientras que los visitantes, mostraron su mejor cara de la temporada en el Bernabéu, contra el Málaga.
Hoy había que ganar. Era imperativo continuar con el pleno de victorias antes del estreno en Champions League contra el Inter de Milán, en el Bernabéu. Sin embargo, las cosas se fueron complicando para un Madrid que empezó el partido con mucha intensidad y creando ocasiones de peligro.
La falta de efectividad terminó por ser una baldosa muy pesada para los vikingos. Los esfuerzos no recompensados pasaron factura y el equipo se fue diluyendo tras una muy buena primera parte. Los locales aprovecharon lo poco que tuvieron y condenaron al Madrid a la derrota, no sin antes, ser catalizada por el CTA.
Comienzo con intensidad
El Madrid salió, como de costumbre, con mucha intención. La pelota se circuló de forma rápida y precisa. Los jugadores ocuparon el campo de forma eficiente y ordenada. Arda Güler nuevamente fue protagonista. El turco mostro sus destellos de calidad y movió al equipo hacia adelante. Arda creo al rededor de 7 ocasiones en el partido, muchas de ellas al inicio.
Los blancos tuvieron no solo el control del balón, sino que crearon muchas ocasiones de gol. Vinicius tuvo un remate sin portero que estrelló al vertical; Mbappé, por su parte, falló una ocasión inmejorable tras un pase con mucho margen de mejora, por parte del brasileño.
Bellingham hizo lo suyo. Las jugadas a balón parado siguen siendo fundamentales para el equipo. Güler, nuevamente, tras un saque de esquina, pone un centro de mucha calidad al inglés. Bellingham remata colocado y algo suave. El balón lo rechaza Valles espectacularmente.

Daba la impresión que el Madrid debía de ir ganando por un par de goles tras irse al descanso. El Betis fue de más a menos. Los locales se fueron replegando con el pasar del tiempo. El Madrid, por su parte, apretaba más y más.
Nada que reprocharle al equipo en términos de actitud e intensidad. El problema es que hoy no fueron efectivos, como lo han sido en las jornadas anteriores.
El bajón del segundo tiempo
El segundo tiempo fue de altibajos para el Madrid. Se comenzó con intensidad, apretando, tratando de circular la pelota y crear ocasiones. Los locales se defendieron muy bien y fueron cerrando filas. Los espacios cada vez eran menos, y el Madrid se volvió a topar con un muro. El partido estaba en un tramo muy similar al de Cornellà, ante el Espanyol.
El Betis no fue mejor que el Madrid. Ni siquiera estaban avasallando la puerta de Courtois antes del gol. Los merengues dejaron de generar peligro y permitieron que el Betis tuviera el balón por momentos, generando ocasiones esporádicas.
Con el marcador empatado, Mourinho hace tres cambios. Saca del campo a Dumfries, Camavinga y Güler (amonestado), para meter a Trent, Bernardo Silva y Diomandé. Con las permutas se esperaba más desequilibro por la banda derecha.
Trent es especialista en meter centros precisos y Diomandé tiene regate. Igualmente, el inglés se puede asociar con sus compañeros jugando por dentro. Bernardo, por su parte, intentó traer más pausa, más equilibrio y juego entre líneas.
Tras los cambios, el Madrid se fue diluyendo. El Betis logró posesiones más prolongadas y llegó a la meta de Courtois. El partido estaba equilibrado hasta que llegó el gol del Betis por medio de un tiro de esquina.
Parrott coge un rebote de Courtois tras un cabezazo de Deossa. El irlandés, muy atento e incursionado en el área chica, remata sin marca con el cancerbero vencido.
Las dudas de Mourinho
Es aquí en donde llegan las primeras críticas a Mourinho. El portugués estuvo muy dubitativo a la hora de mover piezas arriba. Parece que las vacas sagradas juegan por decreto y sustituir a Vinicius, Mbappé o Bellingham es un pecado capital, salvo algunas circunstancias (como que ya tengan gol y el partido esté resuelto).
El partido pedía a gritos a Carlos Espí. El delantero valenciano llegó para destrabar partidos. Ante la falta de juego, meter pelotas al área se vuelve un método muy efectivo para conseguir generar peligro y por qué no, goles.
Espí anda enrachado. Entró al campo al minuto 82, con menos de 10 minutos de tiempo efectivo para hacerse presente. El joven delantero tuvo su gol pero fue anulado por fuera de juego previo. Tras este tanto anulado, no podemos dejar de especular cual hubiese sido su impacto de haber entrado antes en lugar de Vinicius o Mbappé.
Hoy vuelven los fantasmas de las princesas. Los de arriba son inamovibles y a la espera de algún milagro, no pueden ser sustituidos. Hay momentos en los que un entrenador muestra su autoridad, y Mourinho hoy quedó a deber.
El CTA sigue enrachado
El arbitraje no puede quedarse sin mención. Hernández Hernández pita un penalti claro por falta de Natan sobre Vinicius en el área chica. Mbappé ejecutó la pena máxima de forma lamentable, haciendo la estúpida paradiña. El remate del francés va sin fuerza y elevado hacia el costado derecho de Valles. Un dulce para el arquero del Betis.
Tras el rechace, Mbappé es impedido por Bartra y no puede contrarrematar; el balón se va por la línea de fondo, tiro de esquina para el Madrid. Hernández al cuadrado detiene el lanzamiento por una posible invasión de Bartra.
Tras ver la repetición, se ve que el defensor del Betis está dentro del área al momento del remate de Mbappé. En cualquier liga del mundo se hubiese repetido el penal. En la Mugrienta Liga Negreira (MLN), se hacen interpretaciones absurdas a las reglas y se prevarica desde la cabina de narración para inventarse incisos a las reglas escritas por la IFAB.
El tinglado decretó que no es invasión porque Bartra no está pisando el área. La IFAB habla de invasión en base a la proyección del pie del jugador. Todo esto sobra al ver que Bartra y Parrott, que participan tras el rebote de Valles, están invadiendo el área al tocar el semicírculo de la llamada Zona Del Piero.

Hernández al cuadrado e Iglesias Villanueva no quisieron complicarse la vida tras haber pitado renuentemente ese claro penal a Vinicius sobre la hora. El sentido común dictaba que se tenía que repetir.
El partido terminó con derrota por la mínima en la Cartuja. El siguiente partido es contra el Inter de Milán en el Bernabéu. El debut en Champions viene en un momento delicado para el equipo. Veremos si Mourinho se atreve a rotar a los atacantes, o si sigue su incuestionable titularidad.
© Desde El Bernabéu. Todos los derechos reservados.





Comentarios