El Madrid gana por la mínima al Benfica la ida del 'Play-in'
- Rodrigo Fernández

- 17 feb
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 15 mar
Un Madrid muy sólido ganó por la mínima gracias a un golazo de Vinícius. El brasileño fue abusado racialmente por Prestianni.

Hoy es uno de esos días en los que el fútbol sobra por culpa del racismo. Hoy se jugó un play-in de Champions durante 50 minutos. Dos equipos muy sólidos en sus líneas y dejando muy pocos espacios atrás. El partido estaba siendo ríspido, pero el Madrid generaba ocasiones con un poco más de fulgor, gracias a la calidad de sus jugadores.
Todo estaba parejo hasta que Vinícius marcó un auténtico golazo. El típico regate desde la zona 16 del campo para entrar al área y soltar un auténtico misil con parábola. Un golazo que se coló por la escuadra de Trubin, que estaba siendo el salvador del Benfica.
Vinicius celebra en el banderín del córner con un baile. Esos bailes que le hemos visto a varios jugadores como Ronaldinho, Lamine Yamal y el propio Vini. Al brasileño le arrojan objetos e insultos y este se estira el dorsal de su camiseta enseñando el nombre. Una celebración que hemos visto a varios hacer. El árbitro François Letexier lo amonesta por, según él, provocar.

Tras las discusiones, el Benfica se preparaba para sacar de centro, cuando el cobarde de Prestianni se tapa la boca con la camiseta y "llama a Vinícius mono cinco veces", según ha dicho Mbappé. Vinícius va hacia el árbitro central y le hace saber lo sucedido. El árbitro activa el protocolo anti-racista, que, en nuestra opinión, no tiene mucho sentido. ¿Por qué habría de avisarse por megafonía a la afición si los insultos provinieron de un jugador de campo?

Vinícius y los jugadores del Madrid fueron abandonando el campo. Tanto Valverde como Mbappé, y el propio Arbeloa, le hicieron saber a Vinícius su apoyo incondicional. Todos estaban listos para abandonar el partido si fuese necesario.
El astro brasileño, desafortunadamente con los años, ha desarrollado una coraza ante los abusos raciales que sufre más a menudo de lo que parece. Vinícius quiso seguir y el partido se reanudó tras unos 10 minutos parado.
A partir de ahí todo sobró. No hubo mucho más fútbol. La afición del Benfica incluso lanzó objetos al campo en un par de tiros de esquina para el Madrid. Tchouaméni le entrega a Letexier lo que parece ser un cigarrillo electrónico. En otro córner, a Vinícius le dan en el brazo con una botella de plástico con líquidos.

El partido finalizó, sin mucho más juego, tras 12 minutos de descuento. El Benfica se fue muy caliente a los vestuarios, y según el medio CBS Sports, miembros del club lisboeta quisieron entrar a los vestuarios del Real Madrid.
Es inexplicable la reacción tan vil y asquerosa por parte de la afición del Benfica, pero, haciendo un ejercicio de paciencia, vamos a darles el beneficio de la duda. Nos atreveríamos a decir que ni siquiera todos los jugadores de campo estaban al tanto de los insultos racistas de Prestianni a Vinícius, por lo tanto, ni el cuerpo técnico de Mourinho, ni los aficionados estaban enterados de lo ocurrido.
Se dice que la UEFA ya inició una investigación y esperemos que el Benfica emita un comunicado condenando lo sucedido, y que una vez finalizadas las investigaciones, se tomarán medidas que sean proporcionales a los actos sucedidos.
La UEFA tiene una oportunidad para demostrar que ellos realmente creen en los mensajes de respeto y anti racismo que pregonan y ponen en las camisetas de los jugadores. De otra forma, esos parches sólo sirven para añadir peso muerto a los uniformes, por más pequeños que sean.
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