El Madrid gana sobre la hora al Elche y deja muchas dudas de cara al derbi

Victoria de 3 a 2 sobre la hora contra el colero de La Liga. Carlos Espí salvo a toda la plantilla de la vergüenza absoluta.

La jornada seis de La Liga nos llevó al estadio Martínez Velero en la ciudad de Elche. El Madrid venía de ganarle al Rayo en el Bernabéu por 4 a 1, sin embargo, el partido tuvo muchos matices debido al mal juego del equipo en el segundo tiempo. Los blancos se aferraron a la efectividad del primer tiempo para llevarse los tres puntos. El partido de hoy compartió bastantes similitudes.
el Madrid se aferró nuevamente a la efectividad.
El Elche salió a presionar al Madrid. La localía obligó a los ilicitanos a proponer y tomar la iniciativa en el partido. El equipo dirigido por Anselmi marcha último en la clasificación, y tenía la urgencia de sacar los tres puntos en casa. El empate contra el Bilbao de visita sirvió para coger ánimos y creer en el juego del equipo y, por que no, ganar al Madrid.
El Madrid logró superar la presión del Elche con buenas salidas desde atrás. Poco a poco se ven automatismos y movimientos sin balón que son indispensables para construir un equipo capaz de ganar títulos.
Los blancos generaron varias ocasiones de peligro, pero Mbappé y sobre todo, Vinicius, no estuvieron acertados frente a la meta de Dituro. Huijsen también tuvo su oportunidad tras un tiro de esquina cobrado por Güler, el mejor jugador a balón parado de toda la plantilla. Desafortunadamente, el remate del central español fue directo a las manos del arquero del Elche.
El primer tanto del partido viene tras un tiro libre en la zona 15 del campo. Arda Güler ejecuta el libre directo de forma magistral y se estrella en el vertical izquierdo defendido por Dituro. Para infortunio del meta, el balón le rebota en la mano y éste se termina de colar dentro de la portería. Las jugadas a balón parado están resultando indispensables para generar goles.

Siete minutos más tarde, tras una gran salida del Madrid, se logró marcar el segundo gol. La jugada inicia en la zona 12 del campo. Valverde filtra un balón al estilo Toni Kroos para Diomandé, que corre al espacio con mucha velocidad. El marfileño se adentra hasta la zona 18 y manda un pase de baja altura con mucha potencia a Mbappé. El francés remató de primera intención, colocando sutilmente el balón al costado izquierdo de la meta de Dituro. Ambos jugadores chocan fortuitamente y de igual manera, todo terminó en un susto nada más.
El Madrid pudo meter un tercer gol tras una gran recuperación de Diomandé. El marfileño coge el balón en campo propio y se lanza al ataque desde la zona 8, recorriendo hasta la 11 y filtrando un balón a Mbappé. El francés va 3 para 2 con Vinicius en su flanco izquierdo, un poco rezagado, y Güler, en perfecta posición para ser la opción obvia de pase.
Tristemente, Mbappé decide dársela a Vinicius que tenía menos ángulo al entrar al área desde parte izquierda de la zona 17; Güler estaba sobre el punto penal. El brasileño remata de zurda muy suavemente y Dituro detiene con su mano izquierda el balón.
Vinicius tuvo otra jugada en la que quedó mano a mano con Dituro pero al intentar rematar de tres dedos, lanza el balón muy lejos de la portería del arquero argentino. Una jugada resuelta de la peor manera por parte de Vinicius. Lo que falló Mbappé en La Cartuja, lo estaba fallando hoy el brasileño en el Martínez Valero.
Se espera más de jugadores de supuesta clase mundial como Mbappé y Vinicius a la hora de capitalizar jugadas de ventaja numérica. Se está volviendo algo común ver a estos jugadores decidir muy mal y echar a perder oportunidades inmejorables. Este tipo de detalles se paga caro en partidos de alto calibre y sobre todo, en Champions.
El día de la marmota en el segundo tiempo
El Madrid entrega muchas facilidades en los segundos tiempos. Éste problema aqueja a los vikingos desde la propia pretemporada. Ya vimos como el Madrid cedió una ventaja de dos goles contra la Fiorentina. Durante la jornada anterior, contra el Rayo, sucedió algo similar. Permitieron que los vallecanos se metieran en el partido con el gol de Sergio Camello.
El Madrid comenzó relativamente bien. El partido contra el Rayo sirvió de escarmiento para no salir al campo relajados y pasivos. Los merengues tuvieron un par de ocasiones para marcar el tercer gol. Mbappe recibió al borde del área un pase de Vinicius. El francés se intenta acomodar y fuerza un remate que rebota en Chust y se va a córner. Una jugada muy predecible que se desaprovecha.
La más clara la tuvo Vinicius. Tras una recuperación de un imperial Diomandé, Güler coge el balón desde la proa de la zona 8 y se lanza al ataque nuevamente en un 3 para 2 del Madrid. Mbappé esta en el flanco derecho de Güler y Vinicius está en costado izquierdo. Tras un avance controlado y temporizado por Güler, filtra el balón a un Vinicius bien ubicado; el brasileño era la opción correcta. Desafortunadamente, Vinicius decide rematar de primera, teniendo tiempo y espacio para controlar, driblar y obligar a Dituro a salir de la meta. El tiro va a ras de pasto y completamente desviado de la portería del cancerbero argentino.
Hoy el Elche fue de menos a más en la segunda parte. Los franjiverdes tuvieron el 60% de la posesión en la segunda mitad y lograron generar un total de seis remates, de los cuales 2 terminaron en gol.
El primer tanto del Elche llega gracias a una jugada en el flanco izquierdo de los locales. Trent marca tímidamente a su colega franjiverde y éste centra desde la línea de fondo de la zona 16. El balón pasa por encima de todos los presentes en el área y llega a inmediaciones de Osorio. Cucurella, falto de estatura, deja que el atacante argentino remate de cabeza sin marca. Muy poco que hacer para Courtois.
Los locales se vinieron arriba tras el gol y comenzaron a generar peligro. Los ilicitanos se apoderaron del balón para someter al Madrid en su propio campo. Poco a poco blancos se fueron reculando, diluyendo mucho el equipo, sin tener muchas opciones de salida al recuperar el balón. Muy poco, o nada de juego durante ese tramo.
El empate del Elche llega tras una jugada de combinación en el área del Madrid. Fer Niño recibe un pase dentro del área y queda frente a los centrales del Madrid, que están muy metidos en el área. Tanto Valverde como Tchouaméni están detrás del atacante del Elche, y por tanto, fuera de la jugada. Tras un control de Niño, Valverde logra colocarse delante de él para bloquear el tiro. Niño dispara muy rápidamente tras el toque y cruza el remate al palo derecho de Courtois. Ni Konaté ni Huijsen lograron desviar el tiro. Dos a dos y la cosa pintaba mal para el Madrid.
Carlos Espí encarnando a Joselu mato
Mourinho movió piezas para ir a por el partido. Sacó a Tchouaméni y Trent para meter a Espí y Endrick. Vinicius ya había abandonado el partido junto a Güler para darles su lugar a Brahim y Bellingham. A pesar de estos cambios iniciales al minuto 68, no pudimos ver un impacto inmediato en el juego del Madrid. El empate del Elche llegó al 83, habiendo el Madrid, flaqueado a la hora de generar peligro en el área contraria.
Espí entro en modo Joselu para jugar en medio de los centrales del Elche. Tener un referente de área siempre ayuda en momentos de mucha desesperación. Los balones al área siempre terminan siendo la opción más intuitiva y práctica a la hora de crear peligro.
El partido se resuelve por un contragolpe que coge al Elche mal parado. Los locales, ante el mal juego del Madrid, se sintieron en la capacidad de ir a por los tres puntos. Recordemos que marchan últimos en la tabla y tenían la urgencia de sumar de a tres pese a que el rival era el Real Madrid. Esta arma de doble filo le terminó costando el punto que ya tenían en la mano. El riesgo fue mucho y no tuvo premio.
Espí ya había avisado en una jugada previa que remata desviado. El centro-delantero español tuvo un impacto inmediato en el partido. El gol se gesta desde el costado izquierdo de la zona 7. Jude Bellingham realiza una excelsa jugada individual, sorteando rivales y corriendo por la banda. El inglés se va de su marca y queda con metros y metros de verde libres de rivales. Jude decide filtrar a Mbappé que aprovecha su velocidad para adentrarse al área desde la zona 14. El francés mete una diagonal a Carlos Espí que entró al área de los 16,50 desde la zona Del Piero. El español está libre de marca y remata al borde del área chica, empujando el balón dentro de la meta de un Dituro que salió a achicar a Mbappé. Espí marco el definitivo 3 a 2 para el Madrid.

Los detalles dejan dudas
El juego tan inconsistente del Madrid deja muchas dudas. El equipo comienza bien, generando peligro, pero debemos analizar que, como contra el Betis o el mismo Rayo, el Madrid decide mal muchas jugadas y las desaprovecha.
Da la impresión que jugadores de talla mundial como Vinicius, Mbappé y el propio Bellingham, cometen errores en las decisiones finales. Ya sea elegir al jugador incorrecto o rematar forzadamente o simplemente sin calidad, ha llevado al Madrid a desperdiciar oportunidades inmejorables que pueden resultar en un tercer o cuarto gol que ponga tierra de por medio.
El Madrid, como es natural tras el esfuerzo, se repliega y cede terreno al rival. Es aquí donde hay otro problema muy urgente de resolver. Los blancos ceden muchas ventajas a su rival y le logran marcar con facilidad. Los blancos solo han tenido una portería a cero en siete partidos de lo que va de temporada.
El Madrid sufre mucho cuando juega de visitante. No ha tenido ningún partido cómodo o que ha logrado resolver cuando sale del Bernabéu. En el inicio de la temporada se ganó al Espanyol sobre la hora con gol de Carlos Espí. La otra salida fue derrota en La Cartuja contra el Betis, pese a haber jugado bien el primer tiempo. Una vez más, el haber fallado muchas ocasiones y haber tomado decisiones equivocadas en el último tercio, evitaron que el Madrid lograse marcar aunque sea un gol en el primer tiempo.
Esta última visita del Madrid al Elche fue más de lo mismo. Hoy se logró marcar dos goles pero pudieron haber sido tres o cuatro. El 2 a 0 es el resultado más engañoso en el fútbol, y en incontables ocasiones, se ha remontado esta ventaja tras el descanso. Una plantilla como la del Madrid no puede pensar que un partido está resuelto con un par de goles.
El derbi como la primera prueba del año
El domingo 20 de septiembre, el Madrid visita el Metropolitano. Estos últimos años, el derbi madrileño ha servido como prueba de fuego para la plantilla. La temporada anterior, Xabi Alonso reprobó estrepitosamente tras haber sido goleado por los colchoneros. A partir de ahí, la temporada se vino abajo para los blancos. La falta de asertividad de Alonso, y volver a viejos vicios como poner a las vacas sagradas le terminó costando no solo el partido, sino que la temporada. El tolosarra perdió el vestuario.
Mourinho tiene una prueba similar. Veremos si el portugués da premio a jugadores de primer nivel como Güler que merece tener el estatus de Vinicius, Mbappé y Bellingham, los intocables del equipo. El turco siempre es el sacrificado a la hora de un cambio.
Otro aspecto que Mourinho debe solventar es el del planteamiento. Al Madrid no le funciona que Vinicius no tenga un impacto defensivo importante. Hoy Diomandé estuvo imperial. A pesar de jugar en ataque, fue valioso en el apartado defensivo del Madrid. Vinicius está teniendo más compromiso defensivo que la temporada anterior, sin embargo, hay momentos en los que vuelve a sus vicios. El brasileño es parsimonioso al perder la posesión muy fácilmente y se esfuerza muy poco para recuperar. Mbappé no se queda atrás. El francés debe ser más inteligente a la hora de presionar o recuperar balones perdidos.
Por ultimo, Mourinho debe ser más asertivo a la hora de cambiar piezas de ataque. Los 'intocables' deben de ser capaces de ser sustituidos con suficiente tiempo si uno de los tres no está teniendo un buen partido. De nada sirve meter a Espí en el campo a falta de 5 minutos. Hoy el riesgo tuvo su premio, pero de haber entrado antes, el partido se hubiese resuelto con tiempo de sobra. También es importante que jugadores como Brahim o Endrick puedan tener minutos de calidad para generar un impacto en el equipo.
La prueba del domingo será ideal para medir de lo que es capaz de aspirar el Madrid en esta temporada. El derbi es un buen motivante que puede amalgamar al vestuario y elevarlo a ese nivel emocional que lo haga hacer clic. De lo contrario, se puede ir fracturando poco a poco y cada derrota podría hundir al equipo en una dinámica negativa.





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