Monólogo del Madrid ante la Juve
- Rodrigo Fernández

- 22 oct 2025
- 5 Min. de lectura
El conjunto blanco ganó por la mínima a una Juventus que tenía la urgencia de ganar.

Jornada tres de la ronda de grupo de la UEFA Champions League. El Real Madrid recibió a la Juventus en el Santiago Bernabéu con la misión de continuar con el pleno de victorias. La Vecchia Signora venía con derrota en liga ante el Como, y en Champions sumaban dos empates. La necesidad de los italianos de una victoria era latente.
El Madrid fue de menos a más en la primera parte del encuentro. Los visitantes crearon ocasiones de peligro en la meta de Courtois, mientras el Madrid respondía con una que otra ocasión.
Por momentos daba la impresión que la Juventus podría hacer mucho daño a la contra. El Madrid identificó esto en los primeros compases del partido y decidió ser más mesurado con sus ataques.
Esto llevó al Madrid a circular el balón con más cautela y sus ataques se tornaron un tanto predecibles. La Juventus se replegó y juntó sus líneas de mediocampistas y defensas. Cada vez que recuperaban el balón, intentaban salir por medio de Kalulu, su alero derecho. El objetivo era incursionar en la zona dieciocho del campo y centrar a Vlahovic.
Los minutos iniciales de la Juventus fueron buenos. Recuperaban el balón muy atrás en su campo y a pesar de la presión del Madrid, los bianconeri salían magistralmente de ella. Toques rápidos de primera intención para buscar un mediocampista como Thuram o un alero como Cambiaso o Kalulu. Los bianconeri tuvieron remates de media distancia que Courtois supo negociar.
Desafortunadamente para los visitantes, noventa minutos en el Bernabéu les resultaron muy largos. Poco a poco fueron perdiendo el gas y el Madrid se apoderó del balón. Al tener la iniciativa los merengues, sus ataques fueron medidos y precisos. Nada de perder los papeles arriesgando un balón entre líneas si no fuera necesario.
El Madrid a balón parado fue superior a la Juventus. Cada tiro de esquina que se ganaba, un jugador del Madrid lo remataba, especialmente Tchouameni. Desafortunadamente, el francés no estuvo muy preciso y muchos de sus testarazos se marcharon por encima de la meta de Di Gregorio.
Mbappé se mostró muy activo a la hora de rematar al arco. Di Gregorio por su parte erigió un muro. Batirle no iba a ser fácil. El Madrid terminó la primera mitad con catorce remates y con un setenta y uno por ciento de posesión. Los blancos tenían suficientes méritos como para ir ganando el partido.
El segundo tiempo fue similar al primero. La Juventus tuvo ocasiones de gol en los minutos iniciales de la parte complementaria.
La más clara para la Juventus llegó por medio de un fortuito contragolpe de Vlahovic producto de una pérdida de balón en el área juventina. La defensa del Madrid, completamente desajustada, fue testigo de cómo el delantero serbio quedó con vía libre para correr desde su propio campo hasta el área merengue, únicamente perseguido por Militao.
Para fortuna de todos, el esfuerzo del central brasileño fue suficiente para provocar que Vlahovic no rematara cómodo y Courtois desvió el remate a la línea de fondo. Encomiable la disciplina de Militao para no jugarse la roja o cometer penal. El Madrid reaccionó apropiadamente a ese susto.

El tanto del Madrid llega un par de minutos después, tras una genialidad individual de Vinicius que birla la marca de tres defensores bianconeri. Su remate da en el palo izquierdo de Di Gregorio y por fortuna le cae a los pies a un Bellingham que estuvo atento a la jugada en todo momento. El británico empuja el balón al fondo de la red con un arquero en completa desventaja.
Tras el gol de Bellingham en el minuto cincuenta y siete. La Juventus se vio en la necesidad de tomar el balón ocasionalmente y producir algo en el ataque. La Vecchia Signora terminó la segunda mitad con diez remates al arco por catorce del Madrid. Diferencia significativa en comparación a la primera mitad. Dichos disparos al arco fueron mayoritariamente a media distancia.
El Madrid pudo haber liquidado el encuentro en más de una ocasión. Los atacantes merengues realizaron muchos remates dentro del área de la Juventus, pero terminaban en rebote o el arquero se quedaba con el balón.
La más clara para el Madrid la tuvo Mbappe tras una gran jugada individual de Vinicius. El extremo brasileño toma el balón por la banda izquierda y hace un recorte hacia adentro, insertándose en la zona catorce del campo y asistiendo a un Mbappe que quedaba en el área frente a Di Gregorio.
El francés remata fuerte de pierna derecha, intentando colocar el balón en la esquina superior derecha del arquero italiano. Para infortunio de los merengues, Di Gregorio nuevamente salvó la meta de la Juventus. Brahim pesca el rebote pero su disparo es bloqueado por el meta italiano. Estelar partido del portero de la Vecchia Signora.
Brahim tuvo un remate dentro del área un par de minutos después. Su disparo vence a Di Gregorio pero el central Gatti estuvo atento para bloquear el tiro con su pie unos cuantos pasos adelante de la línea de gol.
En el minuto ochenta y cuatro, Xabi Alonso aprovecha su segunda ventana de cambios para meter al campo a Fran Garcia y Mastantuono, por Vinicius y Brahim. El tolosarra había movido ficha en el minuto setenta y cuatro para meter a Camavinga por Güler.
Los cambios refrescaron al Madrid, y la misión de poner a Fran Garcia era tener cinco defensas bien esparcidos para evitar espacios que pudieran ocupar los extremos de la Juventus.
La otra ocasión clara de la Juventus llegó en el minuto ochenta y seis. Nuevamente la zaga merengue es tomada por sorpresa y en inferioridad numérica. Asensio y Militao multiplican esfuerzos y llevan a Jonathan David y Lois Opeda a pasarse el balón mutuamente y que no tuvieron la suficiente confianza para rematar. Openda se ve con el balón frente al arco y remata a baja altura. Asensio hace una barrida magistral y desvía el remate. Courtois agradeció el esfuerzo de ambos centrales.
El Madrid tuvo una última chance tras una contra, pero Federico Valverde decidió mal a la hora de pasar el balón a Gonzalo García que se vio sin ángulo cómodo para rematar. Inverosímil que no se haya aprovechado la superioridad numérica y los espacios, considerando que el centrocampista uruguayo tuvo varias opciones de pase.
Así es como el Madrid vence a la Juventus para continuar con el pleno de victorias en Champions. El próximo rival es el club que tuvo en su nómina por al menos diecisiete años al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros de España, Enríquez Negreira. Imperativo ganar el partido para el Madrid, considerando que dejaron escapar la chance de un triunfo en el derbi ante el filial del club de las palancas ficticias e inscripciones fuera de plazo.






Comentarios