El Madrid deja dos puntos en Vallecas
- Rodrigo Fernández

- 9 nov 2025
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 15 dic 2025
Un Madrid parsimonioso empató a cero con un Rayo que tuvo la ayuda del CTA.

Jornada doce del campeonato de liga. El Madrid hizo una excursión a Vallecas para enfrentar al Rayo, un equipo muy duro de roer, en un campo que se le complica a media liga.
Xabi Alonso hizo un par de cambios en el once inicial tras la derrota en Anfield. En Liverpool, el equipo pecó de falta de intensidad y claridad en ataque. Hoy el medio campo parecía más adecuado. Brahím jugó por derecha en lugar de Camavinga. El francés lo hizo hoy de interior junto con Güler. Bellingham hizo los recorridos de área a área. Vinicius jugó en su habitual banda izquierda y Mbappé lo hizo como delantero.
Valverde vuelve a jugar de lateral derecho, esperando que Trent coja ritmo competitivo. Asencio tuvo su oportunidad de hacer pareja en la central con Huijsen. Carreras sigue afianzado al lateral izquierdo.
El partido deja dos puntos importantes de los cuales vamos a hablar. El primero es que el CTA ha vuelto a poner de su parte para que la mesa siga inclinada a favor del equipo que le pagó a su otrora vicepresidente, Enríquez Negreira, más de ocho millones de Euros durante al menos diecisiete años. El otro punto, es que hoy el Madrid dejó de hacer muchas cosas.

Hoy hubo por lo menos tres penales no sancionados por sujeción en el área del Rayo. Mbappé y Bellingham fueron víctimas de agarrones continuados y deliberados que impidieron que los atacantes merengues pudieran rematar con más comodidad.

Que Mbappé, Vinicius o quien sea el que ejecute el penal y lo convierta, es otra cuestión. Lo claro es que la ejecución desde los once pasos es una de las ocasiones de gol más claras en el fútbol.
El Madrid viene de una racha positiva en cuanto a penales en liga. Recientemente, el CTA ha estado en el foco de la prensa por la “generosa” cantidad de penales a favor que lleva el Madrid en la temporada.
Parece que ahora el CTA ha cedido ante la presión y ha dejado de pitar penales claros al Madrid, con el partido cero a cero, o eso parece. La realidad es que muchos de los penales pitados esta temporada son con el marcador ya a favor de la entidad de Chamartín.
Cada pena máxima para el Madrid pasa por un escrutinio riguroso por parte del VAR y la sala anexa. Cosa que no ocurre con el club que tuvo en su nómina por al menos diecisiete años a Enríquez Negreira.
Poniendo punto y aparte al entramado arbitral, el Madrid hoy dejó de hacer muchas cosas. El partido fue una continuación del encuentro en Anfield. Un equipo sin alma, con muchos errores básicos a la hora de pasar un balón, moverse al espacio y sobre todo, correr.
El Madrid sigue en su vicio de jugar por izquierda. Mbappé juega casi al borde del área y cuando Vinicius entra, nadie está ocupando los espacios para ser una opción de pase. Hoy el medio campo no generó mayor peligro para la defensa del Rayo, a pesar de que su arquero fue el jugador más valioso del encuentro. El ataque del Madrid es muy predecible y lento. Falta intensidad, como decía Ancelotti.
El Madrid del martes en Anfield, y hoy en Vallecas, se pareció al de la temporada anterior. Es un equipo que juega por atrición más que por juego. Se insiste tanto por la banda izquierda que algún remate esporádico se consigue.
El problema de depender de esto es que no se exige al rival. No se le saca de su zona de confort. El rival espera atrás e intenta aguantar los ataques por la banda izquierda. Dos líneas compuestas por los defensas y mediocampistas son suficientes para neutralizar gran parte del peligro. Todo recae en si Vinícius logra, por medio de una individualidad, posicionarse de tal forma que pueda rematar al arco o dar el pase en el área.
Más allá de eso, muy poco juego por derecha. Los centros son nulos, al no haber un referente de área y las jugadas a balón parado, como los tiros de esquina, son desaprovechados completamente, al no haber una preparación adecuada de este tipo de jugadas. El Madrid genera muchos tiros de esquina, pero casi ningún gol por esa vía.
Hoy, jugadores como Brahím salieron al campo sin inspiración, con muy poca calidad a la hora de generar. Camavinga, por su parte, sigue con una racha muy negativa respecto a su calidad de juego. Es un mediocampista que pierde muchos balones y falla muchos pases. Le falta confianza al momento de asociarse o de ver vías de escape. El francés recurre a su físico y a su técnica individual para generar espacios, lo hace muy bien, pero, el dar un pase, se le complica mucho.
Güler parece que a pesar de ser titular con Alonso, sigue siendo el sacrificado para encajar a ciertos jugadores sin tocar mucho el esquema. El turco ha jugado de enganche, por la banda derecha, y hoy lo hizo de interior-pivote.
De lo poco rescatable del Madrid hoy fueron las aceptables actuaciones de Courtois y Asencio. Ambos son muy regulares a la hora de jugar. De ellos se esperan buenos partidos y parece que cumplen siempre. El resto no puede decir lo mismo. Vinícius sigue enfrascado en sus regates para desequilibrar y buscar opciones de gol. Mbappé no genera peligro si no tiene espacios. Bellingham cada día mejora más, pero sigue sin encontrar esa chispa que lo caracterizó en su temporada de debut.
La banda derecha es una incógnita. Hoy Brahím vuelve a desaprovechar una oportunidad para afianzarse en la posición de extremo y Valverde sigue siendo exprimido físicamente. El uruguayo lleva varios partidos jugando de lateral y el descaste ya es evidente. Tanto en Anfield como en Vallecas, se quejaba de dolores musculares. Parece que es inminente que nos quedemos sin verlo por algunas semanas debido a una lesión.
La lesión de Carvajal ha tocado un poco los planes de Alonso. Trent está en un proceso de adaptación al que se le suma su reciente lesión. El inglés es el llamado a ser el lateral derecho titular del Madrid, pero la frágil defensa del Madrid ha obligado a Alonso a poner a Valverde.
Es evidente que el conjunto merengue tiene un desbalance severo a la hora de generar ocasiones de peligro. Su tendencia es jugar por la izquierda. La dependencia en Vinícius es notable, a pesar de que Mbappé ha solventado la falta de gol que aquejaba al Madrid en temporadas anteriores.
Alonso tiene que comenzar a tomar decisiones drásticas. El tolosarra no puede ser esclavo de un esquema para encajar a un jugador en particular. Desafortunadamente, no puede gozar de un banquillo de calidad, como lo hizo Zidane en su momento.
Posiblemente se deba dar un paso atrás para dar dos hacia adelante. Ancelotti dijo en su momento que a él le pagaban por ganar. Quizás el Madrid deba dejar eso a un lado para darle minutos a jugadores como Endrick, Rodrygo o Gonzalo. Estos deben jugar sin la presión del resultado. Darle minutos significa que tendrán minutos de calidad e irán mostrando de lo que son capaces; el banquillo mejorará y será una opción real para Alonso. Al mismo tiempo, esto le pone presión a jugadores como Vinícius y Mbappé que parece que juegan por decreto.
El Madrid es un equipo en construcción, eso está claro. Debemos tener paciencia y esperar a que el proyecto evolucione. No es descabellado pensar en una temporada de transición, a pesar de venir de una sin títulos mayores.
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