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Muchos minutos, poco impacto: el rendimiento de Vinícius en el Real Madrid

  • Foto del escritor: G. Fernández
    G. Fernández
  • 12 dic 2025
  • 8 Min. de lectura
Vinícius ante el Machester City en la primera fase de la Champions League 25-26
La actuación de Vinícius en lo que va de la temporada 25–26 ha generado un amplio debate. | Fuente: Real Madrid

Hay una diferencia de opiniones en cuanto al rol, importancia y peso actual de Vinícius en el Real Madrid. Lo cierto es que el rendimiento del brasileño, en lo que va de la temporada 25-26, está dando mucho de qué hablar.


Es por eso que en este análisis nos basamos en los datos reales de su desempeño dentro del terreno de juego para dar respuesta a las siguientes interrogantes: 

  1. ¿Cuál es realmente el aporte ofensivo de Vinícius en el Real Madrid?

  2. ¿Ha demostrado méritos deportivos para seguir siendo titular indiscutible y ser el estandarte del proyecto deportivo?

  3. ¿Su rendimiento está perjudicando directamente los resultados del equipo?

  4. ¿Es razonable que el Real Madrid siga produciendo la mayor parte de las jugadas de ataque por la banda izquierda?


Para ello, se revisaron cinco áreas clave: participación en el juego, producción ofensiva, desequilibrio individual, compromiso defensivo y peso dentro del rendimiento colectivo del Real Madrid. El objetivo es trazar un perfil real de su rendimiento en lo que va de la temporada. El análisis se basó en estadísticas oficiales recopiladas de FBref y del sitio oficial del Real Madrid CF.


Participación en el juego


Vinícius acumula 1604 minutos en lo que va de la temporada: 1155 en Liga y 449 en Champions. Ha sido titular en 13 de 16 partidos de Liga y en 5 de 6 en Champions. Cuando disputó los 90 minutos, el balance fue de dos victorias, dos empates y dos derrotas en Liga, y dos derrotas en Champions.


Ha intentado 545 pases en Liga, completando 433 (79% de acierto). Ante rivales exigentes su precisión cae de forma notable: 22 pases y 56% de precisión frente al Barcelona y 10 pases y 76% de precisión ante el Atlético. En los últimos partidos, ante el Rayo, Girona y Celta, su volumen siguió siendo bajo, ya que solo completó 18, 26  y 23 pases, con un porcentaje de acierto del 67%, 74% y 79% respectivamente. 


En Champions tiene un total de 178 pases intentados y 128 pases completados, por lo que su acierto se reduce al 72%. Ante el Manchester City solamente completó 13 pases.


Tabla con los datos de Participación en el juego de Vinícius Jr.

Estos números muestran una participación limitada e imprecisa que no le permite dar continuidad a la jugada. Su presencia en ataque disminuye cuanto mayor es la exigencia táctica del rival. A pesar de acumular muchos minutos, su influencia es mínima. 


Producción ofensiva


En 16 jornadas de Liga, Vinícius ha registrado 47 remates, de los cuales solo 18 fueron a puerta (38%). Esa producción se ha traducido en 5 goles con una eficacia del 28% para convertir. En cinco partidos no generó un solo tiro a puerta; en siete solo produjo uno; y únicamente ante el Levante llegó a cinco remates precisos. 


Lleva cinco goles en lo que va de la temporada en Liga:

  • Anotó un gol contra el Oviedo (hizo 2 tiros, 1 a puerta)

  • Anotó un gol contra el Mallorca (hizo 2 tiros, 2 a puerta)

  • Anotó un gol contra el Levante (hizo 7 tiros, 5 a puerta)

  • Anotó dos goles contra el Villarreal (hizo 4 tiros, 2 a puerta)


En partidos clave como Atlético o City, su presencia ofensiva desapareció por completo. En Champions la tendencia continúa: 18 tiros, solo 5 a portería y ningún gol.


Tabla con los datos de Producción ofensiva de Vinícius Jr.

Su contribución ofensiva es poca, imprecisa e irregular, y está por debajo de lo que se espera de un jugador titular en el Real Madrid.


Desequilibrio individual


En Liga, Vinícius intentó 96 regates, y sólo 35 fueron exitosos, lo que supone una eficacia del 36%. En Champions logró 14 de 27 (52% de eficacia). En partidos de máxima exigencia, como es el caso contra el Atlético de Madrid o Manchester City, su presencia en el uno contra uno fue casi inexistente. 


En cuanto a creación de peligro, en Liga produjo 9 acciones que generaron gol, pero se quedó sin generar ninguna ocasión en nueve jornadas y apenas una en otras cinco. En Champions solamente ha generado cinco acciones, pero en las derrotas ante Liverpool y Manchester City no generó ninguna.


Tabla con los datos de desequilibrio individual de Vinícius Jr.

El impacto de las acciones individuales de Vinicius en el ataque del equipo es mínimo, o dicho de otra forma: el brasileño no está siendo desequilibrante. Los regates, que deberían ser su principal recurso, han perdido peso. Sus acciones individuales rara vez cambian la jugada. A ello se suma su escasa aportación directa: solo lleva cuatro asistencias en Liga, la última en septiembre ante el Atlético de Madrid, y dos en Champions contra el Olympiacos.


Compromiso defensivo


En Liga realizó 17 intentos de quitarle el balón a un rival, de los cuales ganó 10 (59%). Ocho de esas acciones ocurrieron en el tercio defensivo, cuatro en el tercio medio y cinco en el tercio ofensivo. En Champions su aporte es prácticamente inexistente: tres intentos, ninguna entrada ganada, todas en el tercio ofensivo.


Tabla con los datos de Compromiso defensivo de Vinícius Jr.

Su contribución defensiva aparece de forma esporádica, sin continuidad ni impacto. No participa en la recuperación de manera significativa. En un equipo que necesita equilibrio en las bandas, su ausencia en fase defensiva deja más trabajo al lateral y rompe el esquema. En conclusión, sus acciones defensivas no son determinantes, ya que baja a defender muy poco, no participa en la recuperación y en muy pocas ocasiones presiona arriba.


Peso en el equipo


El Real Madrid ha disputado 22 partidos esta temporada, sumando 2120 minutos totales. Vinícius ha jugado el 75% de ellos, pero esa presencia no se refleja en la producción. Ha generado solo 18 de los 114 tiros a puerta del equipo en Liga, y 5 de 47 en Champions. Su desequilibrio representa una parte reducida del total de regates exitosos del equipo: 35 de 170 en Liga y 14 de 69 en Champions. Aunque produce muchas acciones previas al tiro, muy pocas se convierten en acciones que definen el partido.


En circulación, su peso es marginal: sólo genera el 5.8% de los pases del equipo en Liga y el 5.5% en Champions.


Vinícius aporta el 11% de los goles del equipo, una cifra baja para un jugador que ocupa un rol tan central en el sistema ofensivo. Solo ha anotado 5 goles de los 45 totales, y todos han sido en Liga. 


Cuando se contrasta el rendimiento de Vinícius con el del resto de los futbolistas ofensivos del Real Madrid, la diferencia de impacto es evidente. A pesar de ser el atacante con más minutos esta temporada con 1604, un 75% del total disputado por el equipo, su influencia es menor que la de los jugadores que comparten su rol en el sistema.


En Liga, Mbappé tiene un mejor rendimiento: más regates exitosos (44 vs 35, con 51% de eficacia frente a 36%), más tiros a puerta (28 vs 18), mejor precisión en pase (88% vs 79%) y más goles (16 vs 5). Con menos minutos, produce más y decide más. Su aporte ofensivo es constante; el de Vinícius es irregular y poco determinante. En la Champions pasa lo mismo. Mbappé tiene 12 regates exitosos, 15 tiros a puerta, 139 pases completados (86%) y 9 goles. Vinícius apenas registra 5 tiros a puerta, 128 pases (72%) y cero goles. La diferencia no es solo de cantidad, sino de impacto real en el marcador.


Bellingham, aun con menos de la mitad de los minutos, también rinde más por acción: en Liga logra 12 regates exitosos (48% frente al 36%), 14 tiros a puerta (54% de eficacia frente al 38% de Vinícius), 3 goles y 88% de precisión en pase. En la Champions mantiene la ventaja en regate, tiro y pase, y suma 1 gol, mientras Vinícius sigue sin marcar.


En síntesis: Mbappé y Bellingham generan más, con mejor eficacia y con acciones que modifican los partidos, incluso jugando menos minutos. Vinícius tiene más minutos, pero genera menos impacto.


El resto de atacantes del Madrid no acumulan suficientes minutos como para establecer una comparación justa con Vinícius. En Liga, Rodrygo suma 386 minutos, Brahim 311, Gonzalo 157 y Endrick apenas 12. En Champions ocurre lo mismo: Rodrygo acumula 195 minutos, Brahim 175, Gonzalo 70 y Endrick nuevamente 12. Ninguno de ellos tiene continuidad suficiente como para servir de medida del rendimiento de un jugador que supera los 1600 minutos esta temporada.


Esta diferencia también subraya otro punto relevante: exceptuando a Mbappé, solo Courtois ha sido titular en los 16 partidos de Liga, y en Champions también jugó todos sus encuentros salvo aquel en el que estuvo lesionado. En Liga, únicamente Carreras y Valverde superan a Vinícius en titularidades con 15 y 14 respectivamente. Es decir, Vinícius no solo tiene un lugar fijo en el once, sino que su continuidad es comparable únicamente a la de los futbolistas estructurales del equipo. Y ese nivel de confianza exige un rendimiento acorde, algo que sus números esta temporada no respaldan.


El contraste resume la situación: Vinícius juega más que todos, pero influye menos que los jugadores que deberían acompañarlo o competir con él. Su producción no justifica el peso que ocupa en el plan ofensivo del equipo ni la insistencia táctica en sostener el ataque por su banda.


Conclusiones


La revisión completa de su temporada converge en un mismo punto: su rendimiento actual no está a la altura del papel que ocupa en el Real Madrid. Su participación en el juego es irregular; su producción ofensiva, insuficiente; su desequilibrio, intrascendente; su aporte defensivo, limitado; y su peso dentro del equipo, menor del que debería tener un extremo titular de un club que compite para ganarlo todo.


No hay señales en los datos que indiquen que su titularidad deba estar garantizada ni que deba seguir siendo el eje del ataque por la izquierda. El equipo obtiene poco en ese sector, y este desequilibrio limita la capacidad ofensiva del conjunto.


La distancia entre el jugador que Vinícius debería ser y el que está siendo esta temporada es evidente. El club tendrá que decidir si esa brecha es recuperable o si ha llegado el momento de replantear su papel dentro del proyecto deportivo. La evidencia, al menos en este tramo de la temporada, es clara: el rendimiento no corresponde al protagonismo que se le ha concedido.



Después de revisar su rendimiento partido por partido y analizar cada una de las áreas clave, los datos permiten volver a las preguntas planteadas al inicio del artículo para darles respuesta. 


1. ¿Cuál es realmente el aporte ofensivo de Vinícius en el Real Madrid?


El aporte ofensivo de Vinícius es limitado y poco determinante. Sus cifras muestran baja eficacia de cara al gol, escasa influencia en la generación de acciones decisivas y una producción irregular que no sostiene el ataque del equipo. Su impacto ofensivo no corresponde al rol central que ocupa en el sistema.


2. ¿Ha demostrado méritos deportivos para seguir siendo titular indiscutible y ser el estandarte del proyecto deportivo?


No. Los datos no respaldan ni su titularidad indiscutible ni su condición de estandarte del proyecto. Con más minutos que cualquier otro atacante, su rendimiento queda claramente por debajo del de Mbappé y Bellingham, tanto en eficacia como en impacto real. La continuidad que recibe no está justificada por su desempeño en el campo.


3. ¿Su rendimiento está perjudicando directamente los resultados del equipo?


Sí, en términos estructurales. Un extremo titular que no define, no asiste con regularidad, no desequilibra ni aporta en defensa reduce las opciones ofensivas del equipo y carga de responsabilidad a otros jugadores. El Madrid compite con una banda izquierda que aporta poco, lo que limita su capacidad para cerrar partidos y asegurar el resultado.


4. ¿Es razonable que el Real Madrid siga produciendo la mayor parte de las jugadas de ataque por la banda izquierda?


No. Los números muestran que la banda izquierda no está siendo productiva ni decisiva, y sostenerla como eje ofensivo es una decisión táctica que no se apoya en el rendimiento actual del jugador que la ocupa. El ataque del equipo necesita redistribuir responsabilidades y buscar vías más eficientes.



¿Y ahora qué debe hacer el Real Madrid?

Lo primero es dejar de tratar la banda izquierda como un sector intocable. El equipo necesita redistribuir el peso del ataque hacia la derecha y potenciar las zonas interiores. Seguir insistiendo en un sector poco productivo limita la generación de ocasiones y vuelve el ataque previsible.


Además, abrir la rotación en la banda izquierda y probar otros perfiles como Mbappé o Rodrygo, o incluso modificar el esquema para cambiar el tipo de jugador que ocupa ese espacio, permitiría evaluar si el problema es individual o de planteamiento. 


Lo cierto es que insistir con la dinámica actual no está dando resultado.



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